Nicaragua mantiene uno de los niveles más bajos de homicidios en la región, con una tasa de seis casos por cada 100 mil habitantes, afirmó el comisionado general Fernando Borge, de la co-jefatura de la institución en Managua, quien indicó que únicamente el 2.5 por ciento de los delitos registrados son considerados de mayor impacto social.
“El 97.5 por ciento de los delitos que atendemos son comunes, situaciones que pueden darse en cualquier sociedad. No tenemos presencia de maras ni pandillas organizadas en Nicaragua”, aseguró el jefe policial, quien destacó que este resultado es fruto del trabajo preventivo que se realiza desde la familia, la comunidad y diversas instituciones del Estado.
El comisionado subrayó que el país no presenta territorios dominados por el crimen organizado o por el narcotráfico, expresó que, “Aquí no hay zonas vedadas para la Policía. Desde frontera a frontera y de costa a costa, ejercemos plenamente nuestras funciones en coordinación con todas las instituciones del Estado”.
Añadió que, como parte de su estrategia integral, la Policía Nacional también ejecuta programas especiales orientados a la prevención de la violencia contra la mujer, la atención a jóvenes en situación de riesgo y la prevención del consumo de drogas.




