En Nicaragua, muchas cosas pueden cambiar: los horarios, los planes y las rutinas. Pero hay un ritual que permanece: preparar la melcochita. Ese gesto de batir el café hasta lograr su característica espumita forma parte de la vida cotidiana y de la manera tan nica de disfrutar CAFÉ PRESTO.
La preparación comienza con CAFÉ PRESTO en el fondo de la taza, azúcar y un chorrito de agua. Al batir la mezcla se forma una crema espesa y dorada; luego, al agregar el agua caliente, aparece la espumita característica de la melcochita. Un ritual que acompaña el desayuno, la pausa del trabajo y los encuentros en casa.

La melcochita despierta los sentidos: desde el sonido el sonido de la cucharita golpeando la taza, el aroma dulzón que se va generando a medida que batimos la mezcla, las tonalidades que se van despertando en la melcochita y, finalmente, el calorcito que sentimos en las manos mientras llevamos la taza a la boca y tomamos el primer sorbito.
Más que una técnica de preparación, la melcochita es una costumbre viva que se comparte entre generaciones. Tras más de 60 años en la mesa de los nicaragüenses, CAFÉ PRESTO presenta “Mi Melcochita”, una campaña de la plataforma “100% Actitud Nica” que celebra un ritual real del consumidor y fortalece el vínculo entre la marca, la identidad local y la memoria afectiva de los hogares.
“Los nicaragüenses tienen una forma muy propia de disfrutar CAFÉ PRESTO: batir su melcochita hasta lograr ese sabor, aroma y espumita que reconocen como suyos. Es un ritual sencillo, pero lleno de recuerdos, orgullo y sentido de pertenencia. Con esta campaña celebramos una costumbre que nació en los hogares y que hoy también es parte de la identidad de PRESTO”, expresó Huáscar Beltré, Director de Nestlé Nicaragua.

En todos los rincones del país
La campaña “Mi Melcochita” muestra también historias inspiradas en la vida cotidiana de los distintos rincones del país como Granada, Rivas o Estelí; demostrando que el aroma, el sabor y la espumita inconfundible de CAFÉ PRESTO llega a todos los hogares de Nicaragua y sigue siendo parte importante de esa determinación y optimismo de los ciudadanos, que celebran con orgullo sus tradiciones.




